viernes, 14 de noviembre de 2014

Hogar

Y así, de repente me da por querer regresar a casa, a esa casa donde nunca tuve que pedir nada, donde me alojaste seguro y tranquilo, donde a lo lejos escuchaba tu voz, así de bella era, como la música suave que ponías para mí, donde me hablabas quedito pensando que dormía, pero casi siempre estaba escuchando ese mundo que a lo lejos me decía que ya pronto formaría parte de él, de la vorágine de ruido, donde se hablaba, se trabajaba, se bailaba, se reía, se caminaba, se sufría, aunque yo amaba seguir en mi casa, en mi hogar, donde tu latido, tu respiración me alimentaban, donde yo estaba solo y a la vez estaba contigo, tú me cuidabas, me procurabas, sin que eso significara que fuera un niño torpe, flojo o inseguro, simplemente estaba impedido de la luz, del aire, del sol, eso no lo conocía, sabía, por tus palabras, que había un mar, un cielo, un arcoíris, un atardecer, montañas, bosques, ríos, animales y quien sabe que mas, también sabía, por tus rezos, que había un ser supremo, un algo, un ser omnipresente que también a lo lejos me decía, todo estará bien, no temas, estas seguro, estas a salvo, tiempo al tiempo, no desesperes, pronto saldrás de esta casa y el sol veras, la sensación del aire fresco rozara tu cara al andar en una bicicleta, la sonrisa cálida de tus amigos gozarás, el gesto amable de tu padre podrás ver, tu mamá aquí presente te abrazará y te dirá que te ama, sentirás su amor, pronto muy pronto saldrás, y así los días pasaban y yo seguía ahí dentro, en mi casa, mi hogar,  la voz del que tu llamabas Dios, al que le implorabas que todo estuviera bien, seguía presente como hasta hoy, seguía dándome esperanza al igual que a ti, solo que por alguna razón, tu no escuchabas su voz, tan firme, tan segura, tan amable, esa voz retumbaba en toda mi casa, la cual por pequeña que pareciera, por estrecha que estuviera, era mía, solo mía, como extraño estar ahí, en mi casa, oyéndote reír, llorar, hablarme así quedito diciendo pronto saldrás, ahora que estoy fuera, quisiera regresar, como amé ese lugar, tú le llamabas vientre, yo siempre le llamé, hogar.  
Mauro Pavón 

1 comentario:

  1. Dedicado a mi madre, gracias por tu amor, gracias por ser como eres, gracias por la vida, gracias por todo, gracias mamá

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